Saber cómo y en qué gastamos nuestro dinero

La importancia de tener un presupuesto de ingresos y gastos

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FORT LAUDERDALE, FL – Entrevista televisiva a Beatriz Hartman, Directora de Desarrollo Comunitario de la organización sin fines de lucro Consolidated Credit Counseling Services en Ahora en la Comunidad de Univisión.

La entrevistadora le comenta a la entrevistada (ver video abajo), sobre la importancia de hablar sobre las finanzas personales, más en la época de fiestas navideñas y de fin de año en donde muchas personas se descontrolan con los gastos y luego al recibir sus resúmenes de cuenta se sienten agobiadas, y luego no saben como salir de deudas.

Beatriz Hartman, recuerda una vez más lo que ha comentado en anteriores oportunidades, de la importancia de ser realistas en cuanto a las finanzas personales. Lo más importante es poder gastar dentro de la capacidad financiera de cada quien, pero para eso, debemos contar con la información adecuada que nos puede brindar el solo hecho de hacer un presupuesto de ingresos y gastos, en donde se podrá ver claramente cuáles son las posibilidades de consumo real.

Por lo tanto, salir de compras para las fiestas, sin haber tenido en cuenta poder tomar conciencia sobre su capacidad real de endeudamiento, hace que en el ambiente festivo que podemos ver en los negocios, la gente se emociona, recuerda a personas que quiere homenajear y con las tarjetas en la mano no tienen dimensión cabal de las deudas que está originando.

Los negocios están llenos de ofertas y promociones, por lo que terminamos comprando mucho más de la cuenta en arreglos para la casa, presentes y adquirimos alimentos que son mucho más caros que lo aconsejarían nuestras finanzas personales.

La periodista le consulta sobre la realidad que se vive, en donde la situación general de la economía haría pensar en una mayor retracción en el consumo, y sin embargo, impulsada por ese sentimiento festivo, de amor y alegría familiar, las personas siguen endeudándose por encima de sus posibilidades.

Evitar el endeudamiento excesivo a través de un presupuesto

Beatriz Hartman vuelve sobre la base en donde se debe apoyar nuestra conducta para evitar el endeudamiento excesivo que es haciendo un presupuesto, en donde se liste la cantidad de ingresos familiares por un lado y por el otro lado se lista los distintos tipos de gastos que podrían clasificarse como “fijos”, “flexibles” y los de “lujo”. Sabiendo que los gastos fijos incluyen aquellos que siempre están presentes, tales como el pago de la renta o hipoteca en su caso, gastos de seguro del carro, etc.; dentro de los flexibles se puede mencionar las cuentas del gas, electricidad, alimentos, ya que estos pueden modificarse de acuerdo al cuidado con el derroche de energía y la elección que hagamos en las compras de alimentos. Luego quedan los que serían de lujos, que podrían mencionarse como ir a los salones de belleza, la suscripción a revistas, visitas a los bares para desayunar todos los días, etc.

Cuando se tienen las cuentas hechas, podemos ver cómo se pueden reducir gastos que en principio no les damos importancia, tal como desayunar todos los días, aunque sea ligeramente antes de ingresar al trabajo. Si bien podrían ser $ 5 diarios, estamos hablando de un gasto anual de más de mil dólares, y así con pequeños gastos a los que no prestamos atención hasta que los vemos listado en un presupuesto, pueden ayudarnos a ahorrar.

Si de la cuenta surge que existen más gastos que ingresos, entonces se está en problemas. Se pasaría a formar parte del consumidor americano que en promedio gasta un 30% más de los ingresos que tiene.

Los resúmenes de cuenta de las tarjetas

Si advertimos cuando recibimos los resúmenes de cuenta de las tarjetas, que el endeudamiento es más grande de lo que podemos solventar, debemos tomar unos meses en los cuales vayamos disminuyendo esos gastos extras que se nos hacían costumbre a fin de destinar esos fondos a efectuar mayores pagos. Si a pesar de esto, nuestros números demuestran que eso no basta, deberemos analizar los estados de cuenta de las tarjetas y listarlas de mayor a menor, cuales nos resultan más caras por el nivel de gastos que cobran y sobre todo la tasa de intereses que aplican.

Allí debemos identificar cual es la tarjeta a la que deberemos destinar mayores fondos, aclarando que no es en la que más deuda tengamos, sino en aquella que nos cobra los intereses más altos. De la lista de gastos debemos recortar esos gastos extras para destinarlos a ese fin.

En el caso de tener un comportamiento compulsivo, para muchas personas es buen consejo dejar las tarjetas en casa, a fin de evitar gastos no programados hechos por un impulso.

Las vacaciones son una fuente de egresos de fondo, que una vez iniciadas, muchas veces nos sobrepasamos con los gastos en tarjeta. Para ello se recomienda en el presupuesto, formar un fondo para las vacaciones, a fin que cuando llegue el momento de viajar, tengamos gran parte del dinero y no necesitemos endeudarnos tanto.

Otros de los puntos a tener en cuenta, sigue comentando Beatriz Hartman, es tener en cuenta que las tarjetas de crédito, no son otra cosa que un préstamo a 30 días, por lo que cuando nos excedemos en nuestro presupuesto, tenemos la posibilidad de efectuar pagos mínimos sobre el balance total, pero esa conducta hace que jamás podamos bajar el endeudamiento. Siempre se debe procurar, en los peores casos, efectuar un pago por encima de ese pago mínimo, ya que de otro modo los intereses se irán acumulando con una deuda creciente y perpetua.

Una deuda real con números reales

Una situación que pasa mucho, por ejemplo tener una deuda de $ 3.000 en nuestro estado de cuenta de una tarjeta, con una tasa de intereses del 14 % y se paga solo lo exigido en el pago mínimo que rondaría los $ 60 a $ 80 mensuales. Con el interés señalado, va a llevar aproximadamente 17 años cancelar esa deuda. Eso da como resultado que esa deuda de 3 mil dólares finalizarán costando más del doble (unos 6,3 miles de dólares). En el caso que la tasa de intereses sea mucho mayor, lo que no es raro, tasas del 20 al 22 por ciento, entonces estaríamos hablando de un tiempo de pago de la deuda de cerca de 30 años.

Por eso es importante enfatizar sobre no caer en “la trampa del pago mínimo” en las tarjetas de crédito.

Prensa

April Lewis-Parks
Director de Educación y Relaciones Públicas

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