La planificación de las compras en las fiestas

FORT LAUDERDALE, FL – Entrevista televisiva a Beatriz Hartman, Directora de Desarrollo Comunitario de la organización sin fines de lucro Consolidated Credit Counseling Services en “Ahora en la Comunidad” de Univisión.

La entrevistadora (ver video abajo) solicita a la entrevistada, recuerde a la audiencia sobre consejos prácticos para poder enfrentar la época de fines de año, que comienza con el “viernes negro” y continúa con los gastos de preparación para las fiestas de Navidad y Año Nuevo, que impulsan a las personas a gastar en muchos casos, más allá de sus posibilidades financieras.

[este video es del 2013 pero vale la pena recordarlo]

Dentro de las acciones a llevar a cabo, Beatriz Hartman aconseja que el primer paso, es comenzar el mes anterior (si no se lo está haciendo), a hacer un presupuesto en donde podamos advertir cual es la suma que podemos destinar a esas compras extraordinarias, sin luego tener que lamentarnos cuando recibamos los estados de cuenta de las tarjetas de crédito.

Una vez establecido el monto que podemos gastar, luego de haberlos hecho en familia, hacer una lista de cuanto contamos para los diferentes artículos que consumiremos; de otro modo, cuando estemos en los lugares de compra, el espíritu de consumo que “reina” en los negocios es muy contagiosa y arruinará todos nuestros planes.

Elaborar un presupuesto familiar

Cuánto es el dinero promedio que gasta una persona para las fiestas en nuestro país

Hecha esta pregunta por la entrevistadora, Beatriz Hartman informa que de acuerdo a encuestas efectuadas, el gasto promedio destinado a las fiestas rondará los $ 600. Pero a su vez, en el estudio se puede advertir que tan solo una persona cada 6, utilizará tarjeta de crédito, lo cual indica que casi el 85 % gastará dinero en efectivo a fin de no endeudarse.

Cuáles serían los consejos sobre a quienes debemos hacer regalos

Hecha esta pregunta, Beatriz Hartman contesta que en temas de regalos son decisiones muy personales y tienen que ver con las costumbres que imperan en el grupo familiar y por la cultura. Pero a la vista de la cantidad de dinero con el que contamos de acuerdo al presupuesto realizado, tendremos que compararlo con listas que quizás utilizábamos en el pasado cuando, o la familia no era tan numerosa, o había una situación económica más beneficiosa y entonces le hacíamos un regalo a cada amigo, a cada tío o tía o cada casa. A la luz de la cifra que tenemos, las costumbres no deberían llevarnos a un desajuste financiero. Si bien existe una presión social, la realidad debe imperar para no vernos en problemas luego de pasadas las fiestas. Necesariamente deberemos revisar las listas a fin de adecuarlas a los fondos disponibles con los que contamos.

Da como ejemplo que si en el pasado llevábamos 4 regalos a una casa donde vivían unos tíos y que a su vez tenían 2 niños, trataremos de hacer un regalo para la casa, ahorrando 3 regalos. En el caso que los niños “se quedaran esperando sus regalos, denotando su importancia” entonces podemos llevarle un detalle a cada uno y al menos ahorraremos 2 regalos.

Lo importante es no dejarnos llevar por la presión social (amigos) o familiar.

Preguntada sobre cuando se tiene hijos adolescentes o pre-adolescentes en que tienen mucha preferencia por equipos de tecnología que son muy caros, Beatriz Hartman indica que siempre en su compañía aconsejan que cuando se hace el presupuesto, se haga participar a los hijos, a fin que conozcan perfectamente cuál es la situación económica-financiera de la familia y no que piensen que los fondos son ilimitados.

Por último, es importante volver a las fuentes de lo que significan las fiestas navideñas, por lo que si no se tiene el dinero suficiente para gastar, porque el mercado ejerce su presión a través de la publicidad y de las ofertas, debemos darle prioridad a lo importante de fondo, que es estar reunido con la familia sin no tenemos dinero extra para gastar. Volver a lo fundamental, e incluso si en el pasado invitábamos a nuestra casa a varias personas y nos hacíamos cargo de los gastos, pues eso es cosa del pasado a la luz de la situación actual. Más en una familia, hay confianza suficiente como para que cada quien traiga un plato o bebida a fin que los gastos puedan ser compartidos y disfrutar de lo que realmente significan las fiestas en familia.

Prensa

April Lewis-Parks
Director de Educación y Relaciones Públicas

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