¿Existe alguna deuda que sea calificada como “buena”?

Aunque lo ideal es tener una vida libre de deudas, hay algunos compromisos financieros que lo llevan a mejorar sus finanzas

¿El desarrollo económico que me da ser dueño de mi propia casa y carro en un futuro, no se considera como algo bueno?

Con tantos años en Estados Unidos solo he escuchado que mantener muchas deudas es malo, pero al comprar un carro o una casa se me hace imposible no pedir un préstamo y mantener una deuda por varios años. ¿No hay ninguna deuda que pueda verse como “buena”?

Daniel M.

Atlanta, GA

Una respuesta de la experta Beatriz Hartman…

Construir su futuro es importante, pero debe tener cuidado al tomar deudas que no pueda manejar y que más adelante haga que pierda su estabilidad financiera.

A comienzos de este año, CreditCards.com le preguntó a 1.114 personas sobre sus sentimientos en cuanto a las deudas. Uno de los hallazgos más sorprendentes es que dos de cada tres encuestados (68%) desconoce si en algún momento de su vida estará libre de deudas.

Otro de los datos valiosos de esta encuesta, es la percepción que tiene la mayoría de la gente sobre si algunas deudas son buenas o son malas. Lo más alentador es que más de la mitad (59%) identificó a las tarjetas de crédito, correctamente, como malas deudas.

Como dijo la experta Beatriz Hartman: “Una buena deuda es aquella que la ayude a aumentar su patrimonio neto o su potencial de ingresos”, es decir, que sí existen. Alguna de esas son:

  • Una hipoteca es una buena deuda, porque le permite comprar un activo (una vivienda) que aumenta su valor con el tiempo. Se construye equidad con un hogar.
  • Los préstamos estudiantiles también son una buena deuda, porque un título aumentará su capacidad de obtener mayores ingresos.
  • Un préstamo para pequeñas empresas también es una buena deuda, porque una empresa puede generar ganancias.

Por el contrario, las deudas malas son aquellas que disminuyen su disponibilidad de efectivo y porque el bien que está intentando comprar se deprecia con más facilidad. Por ejemplo:

  • Un préstamo para automóvil es en realidad una deuda mala; aunque gana un activo (que es su vehículo), inmediatamente, de forma muy rápida, comienza a depreciarse (perder valor) después de la compra.
  • Lo mismo ocurre con las líneas de crédito en tiendas utilizadas para comprar cosas como artículos electrónicos o muebles; estos artículos pierden valor rápidamente después de la compra, por lo que no puede recuperar el precio de compra.
  • Las tarjetas de crédito también se consideran deudas malas. Comprar artículos de lujo es, por definición, un lujo; estas compras raramente aumentan el patrimonio neto.
  • Los préstamos de día de pago son incluso peores.