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¡Descubra cómo Consolidated Credit puede ayudarle!

Cuando ayudar a un buen amigo termina en una mala deuda

Hace cuatro años, Patrick se mudó con su esposa y su hija de 7 años a una nueva casa en un tranquilo suburbio de Chicago. Años después, este profesor de historia de secundaria terminaría con deudas de tarjetas de crédito y atravesando un divorcio.

Todo comenzó cuando un buen amigo le pidió ayuda.

“Sus padres estaban enfermos y necesitaba unos cuantos miles de dólares para ayudar con algunos gastos médicos”, recuerda Patrick. “Me dijo que me devolvería el dinero casi de inmediato.”

Pero eso nunca ocurrió. En cambio, aparecieron nuevos gastos.

“Después surgieron más problemas médicos con sus padres”, explica Patrick. Y con ellos llegaron nuevas solicitudes de dinero.

“Soy una persona que valora mucho la honestidad y la integridad, así que seguía pensando que todo iba a salir bien porque mi amigo me decía que así sería”, cuenta Patrick, negando con la cabeza. “Eso simplemente hizo que una mala situación empeorara.”

Con el tiempo, Patrick terminó prestándole a su amigo $28,000. Sus ahorros desaparecieron y, cuando el dinero no regresó, tuvo que contratar a un abogado para intentar recuperarlo. El proceso legal todavía continúa.

Pero el problema financiero no fue la única consecuencia. Patrick nunca le contó a su esposa cuánto dinero había prestado.

“Estamos pasando por un divorcio porque nunca le dije nada sobre el dinero que le presté a mi amigo. Pensaba que todo se iba a resolver”, explica.

En parte, no quería preocuparla. Pero también sentía vergüenza por lo que estaba ocurriendo.

“Después fueron pequeñas mentiras acumulándose sobre otras pequeñas mentiras”, dice. “Empecé a buscar maneras de recuperar el dinero sin contarle nada. Y eso me llevó a tomar malas decisiones.”

Cuando la situación se volvió insostenible, Patrick terminó viviendo con su madre y acumulando más de $50,000 en deudas de tarjetas de crédito. Sabía que tenía que hacer algo.

La llamada que empezó a cambiar las cosas

“Estaba endeudado y, al mismo tiempo, enfrentaba un futuro muy incierto”, recuerda Patrick. “Había sido ingenuo y confiado. Me sentía perdido.”

Fue entonces cuando encontró Consolidated Credit.

Hasta ese momento, las deudas de tarjetas de crédito eran algo completamente nuevo para él. “Hasta hace aproximadamente un año, nunca había mantenido un saldo pendiente en una tarjeta de crédito”, cuenta. Por eso, tampoco sabía muy bien a quién acudir.

Comenzó a buscar opciones en Internet y a comunicarse con diferentes compañías, pero ninguna terminaba de inspirarle confianza.

“Buscaba información y hablaba con diferentes lugares, pero algo no me parecía bien”, dice. Eso cambió cuando llamó a Consolidated Credit.

“Recuerdo que era un miércoles, justo antes de Halloween. Hablé con un consejero por teléfono durante casi 45 minutos”, cuenta. “Hice muchísimas preguntas y el consejero fue muy paciente y servicial. Yo seguía intentando descubrir dónde estaba la trampa, pero no encontraba nada negativo.”

Poco a poco, Patrick comenzó a ver resultados. “Incluso noté que mi puntaje de crédito subió un poco durante las últimas semanas, así que eso fue un beneficio adicional.”

A pesar de los avances, Patrick todavía piensa en las decisiones que lo llevaron hasta este punto.

“No fue que un día simplemente decidiera actuar de manera irresponsable”, explica. “Pero cavé un hoyo y, en lugar de intentar salir, seguí cavando. Incluso dejé que otras personas me vieran hacerlo.”

Ahora, finalmente, siente que está empezando a salir de ese hoyo. “Por fin siento esperanza en lugar de impotencia.”

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