Lidiando con la deuda causada por el abuso doméstico y económico

Consolidated Credit se enorgullece de ayudar a las mujeres a encontrar su poder con la libertad financiera

mujer deprimida por deuda y maltrato doméstico

Existe la idea errónea de que los problemas de la deuda de las tarjetas de crédito generalmente provienen de ser irresponsables con el dinero, pero estos desafíos a menudo tienen sus raíces en problemas serios que están fuera del control de un usuario de crédito. Uno de esos problemas es la deuda que se genera como resultado de una relación abusiva. Las víctimas sufren, lo que formalmente se conoce como abuso económico durante la relación, o se ven obligadas a endeudarse para poder salir de la relación.

Estos tipos de problemas de deuda a menudo se combinan con otros desafíos financieros. Con frecuencia, las víctimas tienen ingresos limitados a medida que abandonan la relación, e incluso pudiendo tener que enfrentar la falta de vivienda. Sin embargo, hay programas que pueden ayudar a las víctimas a superar su deuda para lograr la estabilidad financiera, de modo que puedan seguir adelante con sus vidas.

Definiendo el abuso económico

Según la Coalición Nacional contra la Violencia Doméstica, (NCADV, por sus siglas en inglés), hay más de 10 millones de víctimas de violencia doméstica cada año. Además, entre el 94 y el 99% de las sobrevivientes de la violencia doméstica, informan que también experimentaron algún tipo de abuso económico.

El NCADV define el abuso económico, diciendo que: “implica mantener el control sobre los recursos financieros, retener el acceso al dinero, o intentar evitar que una víctima o sobreviviente, trabaje y/o asista a la escuela, en un esfuerzo por crear dependencia financiera como medio de control. Las víctimas, a menudo se ven obligadas a elegir entre permanecer en relaciones abusivas, u optar por la pobreza, o incluso a la falta de vivienda.”

Judith se vio obligada a tomar esa decisión después de sufrir 25 años de abuso doméstico. “Tenía dinero cuando lo necesitaba, pero tenía un precio. Salí por la puerta con nada más que la ropa en mi espalda y mi teléfono celular”, contó.

La historia de Judith

“¿Saben qué?”, dijo Judith, “la libertad es cara”.

Cuando dejó el hermoso rancho que ella y su esposo compartían en el 2006, no era la primera vez que intentaba irse. Después de un intento anterior, él la había golpeado y la había amenazado con un arma. Judith sabía que necesitaba salir y quedarse afuera, pero su esposo no se la hizo fácil.

“Él, eventualmente descubrió dónde estaba el refugio”, recordó ella. “Me quedé todo el día en el refugio porque él estuvo todo el tiempo junto a su automóvil, justo frente al estacionamiento, esperando que saliera”, agregó.

Cuando finalmente se fue, uno de los asistentes del refugio la despertó para que ella pudiera mudarse a otro refugio antes que él regresara. Ella se mudaría a cinco refugios antes de que finalmente lograra escaparse y terminó endeudándose con la tarjeta de crédito para hacerlo.

“Tuve que comenzar de cero y las tarjetas de crédito fueron la única vía para que pudiera hacer las cosas que necesitaba. Teníamos un excelente crédito”, explicó Judith. En el segundo refugio, “fui a nuestro banco más cercano y me ofrecieron una tarjeta de crédito con un límite de $20,000 , así fue como todo comenzó”, agregó.

Judith luchó por salir adelante y enfrentó gastos médicos como resultado del abuso doméstico. De acuerdo con el NACDV, una de cada cuatro mujeres ha sido víctima de violencia física severa por parte de una pareja íntima durante su vida. La violencia en la pareja íntima representa el 15% de todos los delitos violentos en los EE. UU. y cuestan $8.3 mil millones por año.

“Estaba viviendo de cheque en cheque”, continuó Judith. “Entonces me ofrecieron otra tarjeta de crédito. Tuve que hacerme un trabajo dental porque mi esposo me había arruinado los dientes”, expresó.

Judith finalmente salió del quinto refugio y consiguió su propio departamento, pero la fuga le había costado. “Terminé con una deuda de $16,000. Intenté mantenerme al día con mis pagos, pero había llegado al punto en que ni siquiera podía cumplir con los pagos mínimos. Me estaba ahogando en deudas y tenía la sensación de que no había escapatoria”, dijo.

Decidida a pagar lo que había cargado en sus tarjetas, Judith investigó soluciones y encontró a Consolidated Credit. Un programa de administración de deudas redujo sus pagos mensuales totales. Además, al reducir sus tasas de interés, pudo saldar sus deudas más rápido. Y debido a que tomó la decisión correcta de pagar el monto total, en lugar de hacer una liquidación de deuda, su puntaje crediticio mejoró también.

“Un día, eché un buen vistazo a mi cuenta y me dije: ‘¡Dios mío! Esta deuda realmente se está pagando muy bien. Fue entonces cuando comencé a ver la luz al final del túnel. Antes de consolidar mi deuda, mis tasas de interés llegaban al 24%. Algunas bajaron a un cero por ciento. Comencé con un puntaje de crédito de 532 y ahora estoy en 776”, expresó.

Judith alienta a las mujeres en la misma situación, a hacer lo que sea necesario para irse.

“Muchas mujeres no se van porque tienen miedo. Mucho de eso, es financiero”, dijo ella. “Pero hay gente buena por ahí, gente que le dona cosas. Vaya a un refugio, busque ayuda y le abrirán las puertas. Siempre funciona al final. Estoy fuera y estoy agradecida por muchas cosas. Comenzar con más de 50 fue difícil, pero sin tomar esta decisión, nunca habría descubierto esta compañía y cómo podían ayudarme”, aseguró.

Otro tipo de abuso económico se llama deuda coaccionada o forzada

El NCADV define (en inglés) la deuda coaccionada como “transacciones no consensuadas relacionadas con el crédito en el contexto de una relación abusiva”. La deuda coaccionada destruye la calificación crediticia de la víctima, lo que le dificulta obtener futuros préstamos, alquilar un departamento e incluso conseguir un trabajo”, agrega.

La historia de María…

Otra cliente de Consolidated Credit llamada María, dijo que sus problemas con la deuda de tarjetas de crédito comenzaron con su ex-novio.

“Desafortunadamente, tengo que admitir que estaba en una mala relación personal, donde hubo abuso emocional y financiero”, dijo María. “Me sentí atascada y también tuve un niño pequeño con necesidades especiales. Fui manipulada”, recalcó.

El novio de María tuvo acceso a sus tarjetas de crédito, acumulando rápidamente saldos altos que no podía pagar. Antes de que ella lo supiera, la deuda había arruinado su crédito, lo que hacía que todo, fuera aún más difícil para poder irse.

“Tenía varias tarjetas, algunas de las cuales ya estaban cerca de su límite. Varias fueron suspendidas por pagos atrasados, o por no cumplir con el requisito de hacer al menos los pagos mínimos”, explicó María. “Al comienzo del programa, mi puntaje de crédito estaba en los 400’s. Era tan pobre que no pude asegurar un apartamento para mudarme”, recordó.

El consejero de crédito de María la ayudó a encontrar un pago que pudiera cumplir, incluso con sus gastos de bolsillo para cubrir la atención médica de su hijo. Ella comenzó a pagar su deuda que, a su vez, restauró su crédito. En ese proceso, María dijo que recuperó su poder y los medios para comenzar a liberarse.

“Todavía puedo recordar cuándo se pagó la primera tarjeta”, recuerdó. “Fue una gran sensación de empoderamiento. No hay nada que describa ese sentimiento, y me dio la esperanza de poder finalmente salir de la relación tóxica que soportaba”, aseguró.

Con solo cuatro pagos restantes en su programa y su puntaje de crédito de hasta 665, María pudo terminar y obtener un apartamento.

“Me alegra decir que vivo sola y pude alejarme de esa relación”, dijo. “Darle a mi hijo un lugar seguro para vivir está más allá de lo que todos y cada uno de los padres se esfuerzan por lograr. Muchas gracias.”

Hay ayuda disponible para los sobrevivientes de abuso que están luchando para lograr la estabilidad

“La deuda causada por el abuso doméstico y económico es desafortunada y ocurre mucho más frecuentemente de lo que la gente piensa”, dijo Gary Herman, presidente de Consolidated Credit. “Pero hay apoyo disponible para los sobrevivientes de abuso, que necesitan ayuda para lograr su estabilidad financiera. Estamos orgullosos de ayudar a todos nuestros clientes a encontrar la libertad financiera. Pero se siente especialmente bien en casos como estos, porque hay una libertad mucho más grande en juego”, recalcó.

Si la deuda de tarjetas de crédito es un problema mayor para usted, no dude en llamarnos al . Un consejero de crédito certificado estará disponible para usted como lo estuvieron para Judith y Maria, ellos se asegurarán de ayudarlo a conseguir su libertad financiera.

Prensa

April Lewis-Parks
Director de Educación y Relaciones Públicas

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