A un año del huracán María en Puerto Rico, las deudas siguen en pie

La destrucción de la isla no fue la única consecuencia del huracán María en Puerto Rico, el desgaste económico en el lugar y en los bolsillos de los boricuas se mantiene a un año del desastre natural

El huracán María en Puerto Rico tocó tierra el 20 de septiembre del 2017. Por más preparados que intentaron estar sus habitantes, el ciclón, que llegó en categoría 4, dejó daños de más de $90 millones y más de 1.400 fallecidos en cuestión de días. Esta emergencia tocó de diferentes maneras a los puertorriqueños. En una isla con una población de 3.6 millones de personas, no todos tenían la misma capacidad económica de reaccionar frente a tal emergencia. deudas por el huracán María en Puerto Rico Prepararse para la llegada del huracán es la punta del iceberg cuando la realidad es que los ahorros de emergencia y los seguros necesarios deben prepararse con más antelación de lo que uno puede imaginar. Esta precaución haría una gran diferencia durante y después del paso de cualquier huracán en Puerto rico, por ejemplo, o en cualquier incendio forestal en California.

Consolidated Credit realizó una encuesta en la que participaron 438 afectados por el huracán María en Puerto Rico. Estos son los datos más interesantes: 63.47% de los encuestados respondieron que no tenían ahorros familiares para enfrentar emergencias, y del 36.53% que sí tenían ahorros, la mayoría solo alcanzaba los $1,000.

Debido a la falta de ahorros, la mayoría de los encuestados (51.27%), usaron sus tarjetas de crédito para sobrellevar los gastos por la emergencia del huracán María en Puerto Rico y aunque el 27.78% usó solo $1,000, un 17.13% llegó a usar más de $5,000 de sus tarjetas de crédito. El gobierno de Estados Unidos destinará 18 mil millones de dólares para la recuperación de la isla y para evitar futuros desastres. Y aunque un año después, los fondos para reconstruir la isla están disponibles, en el momento de la emergencia muy pocas personas recibieron o solicitaron ayuda. 56.57% de los encuestados decidió no solicitar ayuda del gobierno. Y del grupo que decidió y recibió ayuda monetaria, 58.54% recibieron un máximo de $2,000.

Con los preparativos para la llegada del huracán (incluyendo comida o boletos de avión si decidió salir de la isla) y los gastos después de la emergencia (como reparaciones al hogar), la deuda creció para todos los que vivían en Puerto Rico. 16.46% de los encuestados obtuvo una deuda aproximada de $3,000, mientras que 12.04% incluso llegó a endeudarse con la gran cifra de $10,000. A un año de la llegada del huracán María, esta deuda sigue pesando en las finanzas de quienes se vieron afectados. Solo un 9.45% de los encuestados ha logrado pagar el 100% de la deuda que le generó el huracán María en Puerto Rico, mientras que el 47.02% solo ha logrado pagar el 10% de lo adeudado.

Los seguros privados para el hogar o los automóviles no fueron de gran apoyo para quienes sufrieron las consecuencias del tifón. 89.78% de los encuestados respondió que no recibió ayuda de su seguro de vivienda o de auto por los daños que sufrieron sus propiedades. La precariedad y la lenta recuperación, después del paso del huracán María en Puerto Rico, hizo pensar a muchos en la posibilidad de abandonar la isla temporal o definitivamente. Sin embargo, 92.23% de las personas consultadas confirmaron que siguen viviendo en ella. Y del 7.77% que decidió mudarse, la mayoría optó por el estado de la Florida como lugar para establecerse.

Entre los miles de casos que pudieron surgir de esta emergencia, Consolidated Credit entrevistó a dos puertorriqueños que son un buen ejemplo de cómo prevenir mayores deudas. Sin embargo, sabemos que se salen del molde de lo común:

Miedo a mirar las tarjetas de crédito

Martha es una psicóloga que tiene su propio consultorio en Bayamón, y lo único que le permitió mantenerse durante todo el tiempo que no pudo trabajar por falta de electricidad o agua en su despacho, fueron sus ahorros:

“Yo trabajo por cuenta propia, así que en el momento en que no había electricidad ni agua, no había manera de trabajar. Duré tres semanas sin trabajar, por esto no vi los beneficios que puede dar una compañía, así que si no trabajo no devengo”

Con alrededor de $6,000 dólares de ahorros, logró cubrir las facturas del mes de aquellos servicios que no tuvieron prórrogas, por ejemplo, la hipoteca de su vivienda. Los gastos menos fuertes fueron las pequeñas compras que se podrían hacer las semanas siguientes del paso de María, aunque Martha asegura que fueron pocas. “No importaba cuánto dinero tenia, no había cómo gastarlo porque no había gasolina, comida o generadores de electricidad”, explicó.

Estos ahorros también amortiguaron la falta de ayuda de FEMA a la familia de Martha, puesto que su solicitud por ayuda federal fue rechazada por la institución a pesar de que perdieron un automóvil por la caída de un árbol y su techo sufrió fracturas que le generaron goteras.

Los seguros privados tampoco respondieron de la manera en que ella se esperaba. El seguro del carro no dio ninguna indemnización y el seguro de su vivienda por 20 mil dólares solo respondió con $2,000 por los arreglos generales de la casa. Toda esta situación le dejó una deuda de $11,000.00 sin contar la pérdida del carro, y pudo haber sido más grande si hubiese usado sus tarjetas de crédito para atacar la emergencia.

Cuando la ayuda externa llega

Si la ayuda federal hubiese sido tan efectiva como la ayuda de los familiares fuera de Puerto Rico a los residentes de la isla, la historia fuese muy distinta. Muchos tuvieron la suerte de tener familiares fuera de la isla que le enviaran algún tipo de ayuda.

El caso del señor Carlos es uno de muy pocos. Este analista retirado vive de su seguro social y tampoco utilizó sus tarjetas de crédito. Sin embargo, sus hijos viven en Florida, y toda la ayuda que necesitó para prepararse para la llegada de Maria llegó desde el llamado “estado del sol”.

Carlos contó con la ayuda de FEMA. El residente de Puerto Rico pidió ayuda para reparar su techo y recibió la ayuda completa para los arreglos, alrededor de $1,500. Además, después de que pasara la emergencia y que los daños de su casa fuesen reparados, decidió mudarse con sus hijos a Florida.

Todavía está a tiempo de recibir ayuda con sus deudas

63.27% de los encuestados afirmaron que querían recibir ayuda con sus deudas de tarjetas de crédito y Consolidated Credit puede hacer realidad esta solicitud tanto para ellos como para usted que nos está leyendo. Si el huracán María u otro tipo de situaciones le generó una deuda de tarjeta de crédito, nosotros podemos ayudarle. Tenemos planes especiales para víctimas de desastres naturales.

Llámenos al y un consejero de crédito certificado podrá ayudarlo de manera gratuita. Este consejero le hará una evaluación de su deuda y le explicará qué tipo de solución financiera se adapta a su presupuesto, de tal manera, que podrá liberarse de las deudas sin tener que hacer grandes sacrificios en sus finanzas personales.  ¡Llámenos!

Prensa

April Lewis-Parks
Director de Educación y Relaciones Públicas

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