A veces las deudas no comienzan con malas decisiones, sino con circunstancias que nadie elige. Eso fue lo que le pasó a Cira, quien tuvo que recurrir a tarjetas de crédito para cubrir gastos médicos y terminó atrapada en una espiral que parecía no tener salida.
Todo comenzó con problemas de salud. Para cubrir los gastos, empezó a sacar tarjetas de crédito: una para los medicamentos, otras para las cuentas del hogar, y los gastos de sus dos hijas que también dependían de ella.
Lo que parecía una solución temporal se convirtió en un problema mayor. Los intereses eran tan altos que, por más que pagaba mes a mes, los saldos no bajaban.
Me sentia muy frustrada y no podía dormir pensando como iba a cubrir los pagos. Ya habia visto antes el programa pero no me animaba porque yo decia que si lo hacia con ustedes no iba a poder comprar casa.
Llegó a acumular entre 10 y 11 tarjetas de crédito, con una deuda cercana a los $20,000. Cada mes, gran parte de su pago se iba solo en intereses y a la deuda principal solo le bajaba $10.
Aunque ya conocía los programas de manejo de deudas, algo la detenía: el sueño de comprar una casa. Guardó la idea por casi dos meses, esperando que sus saldos mejoraran por sí solos. No fue así. Finalmente, encontró un anuncio en Instagram y decidió hacer su propia investigación antes de dar el paso.
La llamada que le devolvió su tranquilidad
Se armó de valor y llamó para hablar con un consejero de crédito certificado. La llamada duró cerca de 30 minutos, el tiempo suficiente para diseñar un plan a su medida.
El consejero de crédito certificado le explicó qué tarjetas incluir en el programa, cuáles no, y algo que cambió todo para ella es que sí podía seguir el proceso de compra de su casa mientras estaba en el programa.
«Eso es lo que más me gustó y me convenció de tomar el programa de manejo de deuda. Los consejeros muy amables y todos los temores que yo tenía me los aclararon, y eso le dio paz a mi cabeza.»
El proceso resultó mucho más simple de lo que había imaginado. Los pagos se realizan automáticamente en la fecha establecida, y si en algún momento puede aportar más para salir más rápido, tiene esa flexibilidad. También puede ver las notificaciones de cada pago que se realiza a sus cuentas, lo que le da tranquilidad y control.
«Me gusta porque sé que están pagando. Es mejor saber su estado financiero y saber todo lo que debe.»
El plan a futuro de Cira, es que una vez que consiga su casa, se va a enfocar en salir de las deudas que le queden lo más rápido posible.
«Antes de comenzar el programa, había escuchado historias negativas sobre la consolidación de deudas, El proceso con ustedes fue muy fácil. Ahora ya no me dan dolores de cabeza, y ya siento que puedo ver la luz al final del túnel.»
Cira se siente bien tranquila con el plan que le diseñaron para su situación.
«Recomiendo a CCUS a cualquier persona que esté pasando por dolores de cabeza por deudas. Todos los representantes han sido muy amables y atentos, y han sabido cómo ponerle paz a mi mente.»
¿Se siente identificado con esta historia?
No tiene que enfrentar sus deudas solo, ni renunciar a sus metas como comprar una casa, puede tomar el control de sus finanzas hablando hoy con uno de nuestros consejeros de crédito certificados y descubra el plan que se adapta a su situación.